Tan solo un día después de que las Fuerzas Democráticas Sirias anunciaran su victoria sobre las bandas del Estado Islámico en Hasakah, decenas de aviones de combate de la Fuerza Aérea Turca bombardearon simultáneamente durante la tarde del 1 de febrero objetivos en Rojava y Shengal, y el campo de refugiados de Maxmur. Los ataques, que comenzaron a las 10 de la noche (hora local), duraron tres horas y afectaron distintas aldeas en la región de Derik, las montañas Shengal, así como la ciudad de Xanesor, el campo de refugiados autoadministrado de Maxmur y sus alrededores. El mismo día, la propaganda del fascismo turco celebró los bombardeos con el nombre de “Operación Aérea Winter Eagle”.

Los días 2 y 3 de febrero, las tropas turcas bombardearon pueblos de la región de Dêrik con artillería y morteros, a pesar de que hasta ahora en la región de Dêrik se habían producido pocos ataques.

El 3 de febrero, posiciones de las Fuerzas Democráticas Sirias fueron atacadas cerca de Dirbesiye y un vehículo fue bombardeado por drones de combate turcos.

También se producen ataques a diario cerca de Tel Temir, Sheba y Ain Issa.

Se espera que estos ataques continúen con un nivel de alta intensidad.

No es casualidad que los ataques se produzcan exactamente en este momento, ya que son el último agravio de todos los sucedidos en los últimos meses. Desde el otoño pasado, el régimen fascista del AKP-MHP no se ha cansado de amenazar una y otra vez con invadir las zonas liberadas de la Federación Democrática, aterrorizando a la población civil con bombardeos indiscriminados de artillería y redadas, y asesinatos a personas que trabajan para el gobierno autónomo, activistas del movimiento juvenil y cualquier persona que se posicione claramente del lado de la revolución, mediante ataques dirigidos y encubiertos con aviones no tripulados.

Los ataques del fascismo turco son, sobre todo, una reacción directa a la derrota de sus bandas islamistas en Hasakah, donde la población organizada y armada del noreste de Siria, sus fuerzas de defensa y seguridad, lograron una vez más derrotar a los terroristas del Estado Islámico después de una semana de lucha sacrificada y feroz. El ataque en Hasakah, que comenzó el 20 de enero, en el cuarto aniversario del asalto turco a Afrin en 2018, tenía como objetivo no solo liberar a algunos islamistas detenidos, sino también controlar toda el área entre Hasakah, Deir-az-Zor y Raqqa y anunciar una vez más el establecimiento del Califato, que fue aplastado en 2019.

El apoyo a las bandas islamistas por parte del estado turco persigue el objetivo de destruir las autoadministraciones en el noreste de Siria y en Shengal. El fascismo turco no puede permitirse el lujo de tolerar el confederalismo democrático y la coexistencia multiétnica justo frente a su propia frontera. Supone un desafío demasiado grande a su gobierno fascista y racista.

La reciente intensificación de los ataques en Rojava, Shengal y Maxmur son parte de una estrategia a largo plazo para lograr aplastar el movimiento de liberación kurdo en 2023. El fascismo turco está extendiendo sus ataques a regiones como Dêrik, que se han visto poco afectadas por la guerra en el norte-este de Siria.

¡Tenemos que oponernos firmemente a los nuevos ataques! Los ataques a Rojava son también ataques a nuestros sueños y anhelos de una sociedad liberada y democrática.

En consecuencia, ¡los ataques a Rojava son ataques a las fuerzas democráticas, antifascistas y antiimperialistas de todo el mundo!

El fascismo turco depende del apoyo político y económico de los estados capitalistas imperialistas y de sus empresas e industrias.

Sin los estados de la OTAN y las exportaciones e inversiones en armas, el fascismo turco no podría llevar a cabo sus ataques.

Aquí es donde tenemos que empezar; las fuerzas del capital y el poder están interconectadas internacionalmente y los estados imperialistas libran una guerra común contra la sociedad. Por lo tanto, nuestra resistencia es una resistencia internacional, tenemos que señalar, bloquear y pedir cuentas a los partidarios y colaboradores en nuestros países, en nuestros estados.

Bloquear la industria armamentística, los bancos de inversión y los fondos que invierten en la economía turca.

¡Es nuestra obligación como fuerzas democráticas internacionales actuar decididamente contra los ataques del fascismo turco y formar un frente internacional contra él!

¡Es nuestra tarea terminar con el régimen AKP-MHP en 2023!

¡Hazte activo! ¡Bloquea, molesta, ocupa!

Riseup4Rojava!

¡La Revolución en Rojava vivirá! ¡El fascismo turco será aplastado!

Riseup4Rojava-Coordinación 03.02.2022